La cartera All Weather nació de una pregunta muy concreta que Ray Dalio se hizo en los años noventa: ¿cómo construyo una cartera que funcione razonablemente bien en cualquier entorno económico, sin saber de antemano cuál va a llegar?
No es una cartera para batir al mercado. Es una cartera para sobrevivir a cualquier mercado.
Dalio identificó que todos los activos financieros se comportan bien o mal dependiendo de dos variables: el crecimiento económico (si sube o baja respecto a lo esperado) y la inflación (si sube o baja respecto a lo esperado). Cruzando esas dos variables obtienes cuatro posibles escenarios, y la All Weather reparte el riesgo de forma equilibrada entre los cuatro.
Los cuatro cuadrantes que lo explican todo
Dalio llama a esto "paridad de riesgo" (risk parity). La idea no es igualar el dinero invertido en cada activo, sino igualar la contribución al riesgo de cada uno.
- Crecimiento alto + inflación baja: las acciones y los bonos corporativos brillan.
- Crecimiento alto + inflación alta: las materias primas y el oro toman el relevo.
- Crecimiento bajo + inflación alta: el oro y los bonos indexados a la inflación aguantan.
- Crecimiento bajo + inflación baja: los bonos del Tesoro a largo plazo son los ganadores.
Ningún inversor sabe qué cuadrante viene. La All Weather apuesta por tener algo que funcione en cada uno.
El resultado es una asignación que puede parecer contraintuitiva a primera vista: muy poco peso en renta variable (solo el 30%) y muchísimo en bonos (55% en total). La razón es que las acciones son mucho más volátiles que los bonos, así que si quieres que ambos contribuyan igual al riesgo, necesitas bastante más bono que acción.
La asignación original de la cartera All Weather
La distribución que el propio Dalio describió en el libro Money: Master the Game de Tony Robbins es la siguiente:
| Clase de activo | Asignación |
|---|---|
| Acciones globales | 30% |
| Bonos del Tesoro largo plazo (20+ años) | 40% |
| Bonos del Tesoro medio plazo (7-10 años) | 15% |
| Oro | 7,5% |
| Materias primas | 7,5% |
Ojo: esta es la versión simplificada para inversores retail. La versión institucional de Bridgewater usa apalancamiento (en torno a 1,5x-2x) para compensar la baja volatilidad de los bonos. Sin ese apalancamiento, la cartera genera menos rentabilidad de la que realmente obtiene el fondo de Dalio. Eso no es un secreto: el propio equipo de Bridgewater lo ha reconocido en varias ocasiones.
ETFs concretos para replicar la cartera desde España
Todos los ETFs que se mencionan a continuación son UCITS, domiciliados en Irlanda, y están disponibles en los principales brókers europeos con acceso a mercados europeos (Interactive Brokers, DEGIRO, Scalable Capital, etc.). Los ISINs y TERs corresponden a datos verificados a fecha de 2025-2026.
30% — Renta variable global
iShares Core MSCI World UCITS ETF (Acc)
- ISIN: IE00B4L5Y983
- TER: 0,20% anual
- Ticker: IWDA (Euronext Amsterdam)
Cubre más de 1.400 empresas de 23 países desarrollados. La versión acumulativa reinvierte los dividendos, lo que es preferible fiscalmente en España (no tributa hasta que vendes). Si quieres incluir emergentes, puedes sustituirlo por el Vanguard FTSE All-World UCITS ETF (VWRL, ISIN IE00B3RBWM25, TER 0,22%).
40% — Bonos del Tesoro estadounidense largo plazo (20+ años)
iShares USD Treasury Bond 20+yr UCITS ETF USD (Dist)
- ISIN: IE00BSKRJZ44
- TER: 0,07% anual
- Ticker: IDTL (London Stock Exchange)
Esta es la pieza más sensible de la cartera. Los bonos a largo plazo son muy volátiles — más de lo que mucha gente espera — y actúan como contrapeso cuando las bolsas caen en escenarios de recesión deflacionaria. El problema: en 2022 cayeron un 30% junto con las acciones, porque la inflación disparada hizo daño a las dos clases de activo simultáneamente. Es el talón de Aquiles de esta estrategia.
15% — Bonos del Tesoro estadounidense medio plazo (7-10 años)
iShares USD Treasury Bond 7-10yr UCITS ETF USD (Acc)
- ISIN: IE00B3VWN518
- TER: 0,07% anual
- Ticker: IBTM (London Stock Exchange)
Menos duración que los anteriores, por tanto menos sensibilidad a los tipos de interés. Actúan como un amortiguador dentro de la renta fija: no ganan tanto en las crisis deflacionarias, pero tampoco caen tan fuerte cuando los tipos suben.
7,5% — Oro
iShares Physical Gold ETC
- ISIN: IE00B4ND3602
- TER: 0,12% anual
- Ticker: SGLN (London Stock Exchange / Euronext)
Respaldado por oro físico almacenado en las bóvedas de JP Morgan en Londres. Técnicamente es un ETC (Exchange Traded Commodity), no un ETF, pero funciona de la misma forma a efectos prácticos para el inversor retail. Es el ETC de oro más grande de Europa con más de 36.000 millones de euros en activos bajo gestión.
Si prefieres una alternativa más pequeña y también con respaldo físico, el Invesco Physical Gold ETC (ISIN: IE00B579F325, TER: 0,12%) es igualmente válido.
7,5% — Materias primas diversificadas
Invesco Bloomberg Commodity UCITS ETF (Acc)
- ISIN: IE00BD6FTQ80
- TER: 0,19% anual
- Ticker: CMOD (London Stock Exchange / Borsa Italiana)
Da exposición a una cesta diversificada de materias primas: energía, metales industriales, metales preciosos, agricultura y ganadería. Replica el índice Bloomberg Commodity mediante swaps (replicación sintética), con más de 3.800 millones de euros bajo gestión.
Las materias primas son el activo más impredecible de la cartera. En años de inflación alta funcionan bien; en el resto, habitualmente lastran. Pero eso es exactamente su función: actuar cuando los demás fallan.
Rentabilidad histórica real
Los datos de backtesting más citados para la cartera All Weather (en su versión en USD, con bonos del Tesoro estadounidense) muestran lo siguiente para los últimos 30 años:
- Rentabilidad anual compuesta: en torno al 7,4%-7,6%
- Máximo drawdown: aproximadamente -20,5%
- Tiempo de recuperación: alrededor de 2 años y 8 meses
- Años positivos: 38 de 43 (tasa de acierto del 88%)
Para ponerlo en contexto: el S&P 500 ha ofrecido una rentabilidad anualizada superior (en torno al 10-11%), pero con drawdowns de hasta el -50% y periodos de recuperación de varios años. La All Weather sacrifica rentabilidad a cambio de mucha menos volatilidad.
El backtesting con ETFs UCITS disponibles en Europa entre 2012 y 2024 da una rentabilidad anual de aproximadamente el 6%, con una desviación estándar del 7,2% y un máximo drawdown del -17,8%.
El año 2022 fue un golpe duro: bonos y acciones cayeron al mismo tiempo por culpa de la inflación y las subidas de tipos. Cualquier análisis honesto de la All Weather tiene que incluir ese año, porque muestra que la cartera no es inmune a todos los escenarios — solo a la mayoría.
Puedes ver cómo habría evolucionado tu inversión con la calculadora de interés compuesto usando los datos históricos de rentabilidad.
Ventajas reales de esta estrategia
Volatilidad muy contenida. Con un drawdown máximo del 20%, es mucho más fácil aguantar psicológicamente que una cartera 100% renta variable que puede caer un 50%. Eso no es un detalle menor: muchos inversores se salen en el peor momento precisamente porque no aguantan ver sus ahorros caer a la mitad.
Sin necesidad de hacer market timing. No tienes que predecir si viene inflación, recesión o bonanza. La cartera tiene algo para cada escenario.
Sencilla de construir y mantener. Con cinco ETFs tienes todo cubierto. No requiere análisis constante ni seguimiento de empresas individuales.
Baja correlación entre activos. En la mayoría de las crisis, cuando las acciones caen, los bonos y el oro suben (o al menos bajan menos). Eso es diversificación real, no solo tener más acciones de distintos países.
Inconvenientes que hay que conocer antes de entrar
Rentabilidad inferior a largo plazo. Si tienes un horizonte de 20-30 años y el estómago para aguantar la volatilidad, una cartera 100% renta variable probablemente te dará más dinero al final. La All Weather es una cartera conservadora disfrazada de algo más sofisticado.
Los bonos a largo plazo son un arma de doble filo. El 40% en bonos del Tesoro a 20+ años hace que la cartera sea muy sensible a los cambios en los tipos de interés. En 2022 quedó demostrado: subida de tipos + inflación = doble golpe para la cartera.
Sesgo hacia el dólar y EE. UU. La versión clásica usa bonos del Tesoro americano. Para un inversor español, eso implica riesgo divisa (aunque con el euro débil respecto al dólar esto ha jugado a favor en los últimos años).
La versión retail no es la versión Bridgewater. Dalio gestiona con apalancamiento. Tú no puedes. Eso hace que la rentabilidad ajustada sea inferior a la de la versión institucional original.
Fiscalmente, los ETFs no permiten traspasos. A diferencia de los fondos de inversión, cada venta de ETF tributa como ganancia o pérdida patrimonial en el IRPF. Eso tiene implicaciones directas en el rebalanceo.
Cómo hacer el rebalanceo
El rebalanceo consiste en volver a los porcentajes originales cuando los activos se han desviado por el comportamiento del mercado. La frecuencia recomendada es anual o cuando algún activo se desvíe más de un 5% de su peso objetivo.
Tienes dos formas de hacerlo:
1. Rebalanceo con nuevas aportaciones. En lugar de vender lo que ha subido, diriges tu siguiente aportación al activo que más ha caído de su peso objetivo. Esto evita tributar por las plusvalías. Es la opción más eficiente fiscalmente y la recomendable mientras el tamaño de tu cartera lo permita.
2. Venta y recompra. Cuando la cartera es grande y las desviaciones son mayores, puede ser necesario vender parte del activo que más ha subido y comprar el que más ha caído. Aquí sí tributas: la ganancia obtenida va a la base del ahorro del IRPF.
Consulta la calculadora de plusvalías para estimar el impacto fiscal antes de ejecutar cualquier venta.
Fiscalidad en España: lo que debes tener claro
Los ETFs tributan como ganancias o pérdidas patrimoniales al vender. No existe la opción de traspaso entre ETFs sin pasar por Hacienda (eso solo está disponible para fondos de inversión, no para ETFs).
Las ganancias y pérdidas van a la base imponible del ahorro, que en 2025 tiene los siguientes tramos:
| Ganancia | Tipo aplicable |
|---|---|
| Hasta 6.000 € | 19% |
| De 6.000 € a 50.000 € | 21% |
| De 50.000 € a 200.000 € | 23% |
| De 200.000 € a 300.000 € | 27% |
| Más de 300.000 € | 30% |
Si tienes pérdidas en un año, puedes compensarlas con ganancias en los cuatro ejercicios siguientes.
El criterio que aplica Hacienda es el FIFO (primero en entrar, primero en salir): cuando vendes, se consideran vendidas primero las participaciones más antiguas, que suelen tener más plusvalía acumulada.
Un apunte práctico: si quieres una cartera similar pero con ventaja fiscal de traspaso, puedes combinar la All Weather con fondos indexados en lugar de ETFs para la parte de renta variable y renta fija — muchos brókers como MyInvestor o Indexa Capital ofrecen fondos equivalentes. Pero para oro y materias primas, los ETFs o ETCs siguen siendo prácticamente la única opción accesible para el inversor retail español.
Antes de construir esta cartera, tiene sentido revisar qué bróker se ajusta mejor a tu situación en nuestra sección de brókers comparados.
¿Para quién tiene sentido la All Weather?
Esta cartera encaja bien con perfiles que priorizan la estabilidad sobre la rentabilidad máxima: inversores cercanos a la jubilación, personas con baja tolerancia a la volatilidad, o quienes simplemente quieren "poner el dinero en piloto automático" sin preocuparse de en qué punto del ciclo económico estamos.
Para alguien de 30 años con horizonte de inversión largo y estómago para aguantar caídas del 40%, probablemente una cartera con más peso en renta variable tenga más sentido. Para alguien de 55 años que quiere preservar lo acumulado y no pasar noches en vela cuando la bolsa cae, la All Weather es una opción seria.
Lo más importante es ser honesto con uno mismo sobre qué perfil de riesgo tienes realmente, no el que crees tener cuando las bolsas suben. Si quieres explorar cómo quedaría tu cartera con distintas combinaciones de activos, la herramienta de simulador de cartera puede ayudarte a visualizarlo.
Cada inversor tiene una situación fiscal, un horizonte y una tolerancia al riesgo distintos. Esta guía es informativa y no constituye asesoramiento de inversión personalizado.